La ley establece claramente que la función de las fuerzas de seguridad es la de prevenir y, llegado el caso, reprimir la comisión de un delito.
Esta tarde frente a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, se produjeron enfrentamientos entre la policía y militantes de un sindicato que exteriorizaban de manera violenta su desacuerdo para con un proyecto de ley, que de aprobarlo, le otorgaría un puntaje a los choferes profesionales en el caso de cometer una infracción de tránsito, los que al llegar a determinado límite les ocasionaría la pérdida inmediata de la habilitación para desempeñar su labor.
De no haber actuado la federal, probablemente los manifestantes hubieran ingresado en el recinto de la legislatura, produciéndose un incidente de descomunales proporciones, por el grado de encono exhibido. En esta ocasión la represión fue inevitable. En otros países, más civilizados que el nuestro, además se hubieran producido innumerables detenciones.













