Wednesday, August 16, 2006

Misterios urbanos


Los Toldos, es una ciudad de 10.000 habitantes que se encuentra a 300 km al oeste de la ciudad de Buenos Aires, que durante el año 1998 vivió una situación extraña, y que hasta el día de hoy nadie pudo precisar lo ocurrido con una supuesta empresa familiar llamada Miyasi S.A., que tenía como titular a un individuo, en cuyos documentos figuraba el nombre de Edgardo Nogales.

Los Miyasi, tal cual eran llamados por los pobladores, argumentaron la intención de instalar una representación para la venta de autos Mc Laren, algo completamente inusual para una ciudad tan pequeña y muy alejada de los grandes centros urbanos. La característica más llamativa de este grupo empresarial era su prodigalidad, puesto que regalaron un Mercedes- Benz, sortearon dos viajes a París y 50 entradas para un recital de Luis Miguel, además a los que tenían dificultades económicas les pagaban los servicios públicos.

Estos individuos vestían permanentemente trajes de color negro, el jefe, Edgardo Nogales se trasladaba en una limusina de color blanco, secundada por varios autos de la marca alemana anteriormente citada, que indefectiblemente eran siempre de color negro. En total sus dádivas ascendieron a 500.000 dólares, y la agencia que pensaban instalar, cuando faltaba poco para su terminación, la demolían para volver a construirla, hasta cinco veces, quedando inconclusa al día de hoy.

Cuando la justicia los comenzó a investigar, los Miyasi desaparecieron sin dejar rastro y nunca se supo nada más de ellos, incluso la gente del lugar es renuente a hablar de Nogales y de sus colaboradores. Sobre este mismo tema se emitió un programa en el canal de televisión por cable Infinito.

A continuación, transcribo algunos links sobre las pocas noticias que sobre este caso editó el diario "La Nación".

2 comments:

Daniellha said...

Charly...de verdad esos señores parecen raros y poderosos.
Besos.

Charly Karl said...

Valeria, por lo que se esos individuos fueron investigados por los servicios inteligencia, pero lamentablemente desconozco las conclusiones a las que seguramente habrán llegado.

Besos!