Monday, March 19, 2007

A pesar de todo, volar es muy seguro

Boeing 737

Enrique Piñeiro, fue piloto de un Boeing 737 de la empresa LAPA (Líneas Aéreas Privadas Argentinas) y por desavenencias con las autoridades renunció para dedicarse a la actividad cinematográfica. Posteriormente la mencionada empresa dejó de operar debido a problemas financieros, agudizados tras un accidente fatal por una sumatoria de errores producto de la incompetencia de sus directivos.

Lo que él muestra en sus películas, y expresa en los frecuentes reportajes periodísticos que diversos medios le realizan es completamente cierto, reconociéndolo en privado casi todos los pilotos de líneas aéreas, quienes salvo excepciones, nunca lo dirán públicamente por el temor de perder su fuente laboral.

Lo único positivo, es que se esté tratando el tema antes de haberse producido alguna tragedia, porque a partir de ahora no habrá excusas para no tomar las medidas correctivas, obligando esta situación a efectuar los despegues y aterrizajes bajo control visual, lo que genera las demoras que vienen produciéndose durante los últimos días, no habiendo ningún tipo de riesgo puesto que de lo contrario ningún piloto saldría a volar, pero la falta de equipamiento hace retrotraer la aviación a la época de nuestros ancestros, cuando eran muy pocos los países en el mundo que contaban con radares.

7 comments:

Fabiana Bump said...

Estoy algo confundida.
Volar no es gratuito.
Se pagan tasas, impuestos, etc.
¿No alcanza lo recaudado para garantizar el equipamiento adecuado?
¿La Fueza Aérea no es la que maneja el espacio aéreo y se encarga de fiscalizar la seguridad de las actividades?
¿Enrique Piñeiro puede ser un buen vago, pero es el vocero oficial y el responsable del tema?
¿Cuál es el control visual durante la noche, o cuando hay tormentas, o simplemente nubes?
Simplemente: no entiendo nada de nada.

Charly Karl said...

Fabiana, se está utilizando un radar alternativo pero no es lo suficientemente confiable, por fortuna los aviones de las líneas aéreas tienen un dispositivo que se activa en caso de la probabilidad de una colisión.

En cuanto a seguridad no se está en una situación óptima pero tampoco podemos decir que volar es peligroso porque de ser así ningún piloto lo haría, los muchachos que pilotean los aviones tanto en Aerolíneas Argentinas y Austral son excelentes profesionales, estando preparados para afrontar cualquier contingencia y superarla con éxito.
Como prueba, tenemos que ninguna de las importantes líneas aéreas extranjeras ha cancelado sus vuelos hacia la Argentina.

La responsabilidad de lo sucedido no es de la Fuerza Aérea, puesto que al ser una institución vertical responde a las directivas del Comandante en Jefe que es el presidente de la República, que al no asumir su responsabilidad ha provocado esta comprensible sensación de inseguridad en los pasajeros, y la situación viene desde muy lejos en el tiempo, tanto que muchos de nosotros todavía no habíamos nacido. Por lo pronto el Aeroparque de la ciudad de Buenos Aires se encuentra en un lugar inapropiado, y se viene hablando de su traslado desde la época de mi abuelo. El aeropuerto Ministro Pistarini situado en la localidad de Ezeiza, a pesar de contar con tres pistas, no permite la realización de operaciones simultáneas de despegue y aterrizaje desde el momento de estar éstas configuradas en forma de estrella.

Lamentablemente si llegara a ocurrir algo, le van a echar la culpa al piloto, especialmente si está muerto, porque no podrá realizar su descargo.


Besos!

Daniellha said...

Charly...sé que tu eres piloto, no sabes como admiro a una persona que le guste volar, yo le tengo terror a los aviones. Cada viaje que tengo que hacer lo pienso, pero irremediablemente tengo que hacerlos, porque mi familia está en España, de verdad que es bien lejos.
Besos.

Charly Karl said...

Daniela, el mayor peligro lo afrontamos cuando nos encontramos en tierra, especialmente a bordo de un automóvil, particularmente aquí en Argentina, donde la cultura de la transgresión se suele manifestar en las rutas con mayor intensidad que en otros ámbitos.

Besos!

Fabiana Bump said...

OK, pero se está instalando en la gente la idea que en cualquier momento sucederá una tragedia porque un radar no funciona.
El gobierno, en un mensaje confuso, sale a decir que va a alquilar radares.
Piñeiro sigue dándole manija catastrófica al asunto y los medios se anotan.
Todo esto le hace daño al país.
¿Nadie va a poner las cosas en su lugar?
Sigo confundida.

Amperio said...

El problema es el gobierno como dice el compañero Charly. Mucha transversalidad, mucho acuerdo, pero poco peronismo. Cuando Perón gobernaba, el Ministerio de Aeronáutica funcionaba como un relojito.

UAP, mi cuate.

Charly Karl said...

Fabiana, varias veces dije que me alegraba de trabajar como profesional independiente y volar de vez en cuando disfrutando de lo lindo, porque a la aviación la llevo en la sangre, y ahora estoy más convencido que nunca al ver las presiones que deben soportar mis amigos de Aerolíneas Argentinas y Austral.

Cuando hay gente que está en la actividad y da opiniones diametralmente opuestas, incluso acusándose de mentirosos, realmente es muy difícil interpretar lo que sucede.


Besos!




Amperio, respeto tus ideas, pero hay que tener en cuenta que quien determinó que la Fuerza Aérea debía controlar a la Aviación Civil fue el mismo Perón. Algo que actualmente es completamente absurdo puesto que solamente dos países en el mundo mantienen esta situación, afortunadamente Argentina ya se encuentra fuera de ese grupo, pero el traspaso va demorar un buen tiempo porque el personal debe recibir un entrenamiento exhaustivo durante un período prolongado.

No puedo dejar de reconocer que la responsabilidad de lo que está sucediendo, no es de la Fuerza Aérea, sino del poder político que no le ha prestado atención a este tema tan importante.


Un abrazo!