Wednesday, December 27, 2006

Una cuestión de estado

Cerebro de un adicto

Hasta hace no mucho tiempo, Argentina era considerada por los narcotraficantes como un país de tránsito, pero lamentablemente se ha convertido en un lugar de consumo creciente, entre otros factores por la utilización de una nueva droga, inclusive más letal que otras, denominada "paco", que es la abreviatura de pasta de cocaína. La diferencia que presenta con su homóloga radica en que la primera es clorhidrato, mientras que el paco es bromato de cocaína, y para su producción es utilizada la pasta base del mencionado estupefaciente a partir de los desechos que se generan de la primera, empleando para su procesamiento sustancias tales como kerosene, harina, talco y hasta los vidrios molidos de los tubos fluorescentes para darle un peso mayor e incrementar su valor de venta.

La particularidad que presenta el "paco" es que el daño cerebral que produce es aún mayor que el generado por el clorhidrato de cocaína, con el agregado de que es muy adictivo y quien entra en una crisis de abstinencia se torna extremadamente violento, requiriendo como único tratamiento la internación inmediata en un instituto psiquiátrico.

Lamentablemente esta sustancia es consumida cada vez por un mayor número de niños, y al hacerlo de forma diaria, en seis meses terminan con graves e irreversibles secuelas en la corteza de sus cerebros. Sobre este mismo tema días atrás presencié una charla de tres profesionales de la salud donde entre otras cosas, comentaban de que en una zona del sur de la ciudad de Buenos Aires de extrema pobreza y altísimo consumo, hay un grupo de jóvenes a los cuales llaman los muertos vivos, cuyo comportamiento es como el de autómatas por el deterioro psicofísico que han sufrido por sus adicciones, también en ese encuentro se reclamaba que se declarara la emergencia nacional y se implementen todos los medios disponibles del estado para prevenir el consumo de drogas, a través de campañas de esclarecimiento en las escuelas y de vigilancia en locales bailables, sobre los efectos desastrosos que tienen estas sustancias no solamente en la salud de un individuo, sino en la de toda la comunidad, puesto que muchos de los asaltos donde se ejerce una violencia indiscriminada, es protagonizada por individuos que necesitan desesperadamente dinero para seguir financiando su vicio que terminará por destruirlos, y mientras tanto también dañan a gente que se encuentra completamente al margen de estas deleznables actividades como son el consumo y tráfico de estupefacientes, por lo tanto esta lucha debe ser una cuestión de estado.

3 comments:

Daniehlla said...

Charly

Daniehlla said...

Perdona pero es que no puedo hacer el comentario. Esto de la droga me parece terrible , en todas las edades, pero en un niño , no tiene perdón de Dios quien se la suministre.
Quiero desearte un Feliz Año lleno de todas las cosas buenas que bien mereces.
Besos.

Marcel Pommiez Aqueveque said...

Vieras en Chile.....


Un abrazo