Sunday, November 05, 2006

Una condena que generará más violencia


No hay ninguna duda de que Saddam Hussein fue un dictador sanguinario, responsable de innumerables crímenes contra la humanidad, pero la decisión tomada por el tribunal de condenarlo a morir en la horca es un despropósito, porque ese hecho lo único que generará es mayor violencia en ese convulsionado país que está sumido en el más absoluto caos, que lo ha tornado en ingobernable por convivir en un mismo territorio tres grupos antagónicos entre sí, como son en el norte los kurdos, en el centro y sur los shiítas y sunnitas.

Los shiítas son un sector minoritario del Islam, pero mayoritario en Irak e Irán, sucediendo exactamente lo opuesto en el caso de los sunnitas. El caso de los kurdos es aún más complejo, porque conforman un grupo étnico que habita en diferentes países de la región y carecen de territorio donde poder conformar una nación.

Esta es la consecuencia de haber tomado un mapa, un lápiz y haber dividido a la península arábiga en varios países de acuerdo a los intereses británicos, a principios del siglo XX. El recordado Lawrence de Arabia desempeñó un rol preponderante para lograr tal objetivo, puesto que en realidad era un agente de inteligencia al servicio de Inglaterra, y lo que no se previó en un primer momento fue que sectores irreconciliables no podían convivir en un mismo país, y es por eso que parte de la comunidad internacional avaló a toda a clase de tiranos en esos nuevos estados artificiales, para que pudieran mantener un control, al menos relativo y de la manera que fuese, en una zona estratégica por los recursos petrolíferos con que cuenta.

3 comments:

Daniellha said...

Charly... Sadam había pedido expresamente que, en caso de ser condenado a la pena capital, fuera ejecutado ante el pelotón de fusilamiento y no en la horca.
Los abogados de la defensa tienen ahora 30 días para apelar la sentencia. Vamos a ver que sucede.
Un beso.

Marcel Pommiez Aqueveque said...

La Daniellha tiene razón, pero ¿está en posición de pedir algo?


¿Será "justa" una pena tan bárbara?


No lo tengo tan claro!

Un abrazo

Charly Karl said...

Daniela, tengo la impresión de que el juicio debería haber sido llevado a cabo en el Tribunal de Justicia de La Haya, al igual que en el caso del dictador serbio Slobodan Milosevic.

Besos!



Marcel, por mi formación cristiana siempre me he opuesto a la pena de muerte, y solamente podría llegar a admitir la utilización de la fuerza como último recurso defensivo.

Un abrazo!