Saturday, October 21, 2006

Una evidente claudicación


Para los simpatizantes del fútbol, el domingo es un día muy especial porque en el se juegan la mayoría de los partidos, o al menos los más importantes de la fecha. Mañana estaba programado que Racing Club recibiera en su estadio a Boca Juniors, pero por una decisión del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, ese partido deberá ser pospuesto, argumentando que no se está en condiciones de garantizar la integridad de los espectadores, situación más que alarmante porque da muestras de la inoperancia de las autoridades provinciales para cumplir con una de sus tareas específicas, como lo son también la salud y la educación, sectores estos en los cuales su desempeño también deja mucho que desear.

Es fácilmente comprensible que la gente se sienta en un estado de completa indefensión, desde el momento que feroces criminales logran la excarcelación bastante tiempo antes de cumplir sus penas, considerando que estas en la mayoría de los casos tienden a ser relativamente leves, por el anacrónico concepto seudo garantista de algunos jueces, que directa o indirectamente propugnan la abolición del derecho penal, considerando a los delincuentes como víctimas de la sociedad y no como criminales, mientras tanto las víctimas de esos sujetos, en la mayoría de los casos, se sienten discriminados ante la ley precisamente en favor de quienes la infringen.

La claudicación de la dirigencia en los casos anteriormente mencionados, pone serias dudas sobre su capacidad para estar al frente de sus cargos para los cuales han sido votados, y en muchos casos aspiran a ser reelegidos, recurriendo a toda clase de estratagemas para pasar por encima de las constituciones provinciales, teniendo como caso emblemático el de la provincia de Misiones, donde el gobernador convocó a elecciones para elegir convencionales constituyentes, con el único motivo de reformar una cláusula de la constitución provincial para permitir su reelección indefinida. Esto lisa y llanamente, entra en el terreno de lo grotesco, típico de una republiqueta bananera en la cual los ciudadanos jamás permitiremos que nos conviertan.

2 comments:

Sepúlveda said...

LA VIOLENCIA... ES LO QUE MATA LA ESCENCIA DE LA RAZÓN Y EL SER.
AMIGO COMO VEZ UNO NO PUEDE IR AL ESTADIO TANTO EN TU PAÍS COMO EL MIO.
LAS COSAS SE CONSUMEN, LOS DELINCUENTES DENTRO DEL ESTADIO SON DUEÑOS, Y LA POLICIA EN MUCHAS OCASIONES SE CREE AMO Y SEÑOR PARA TRATARNOS COMO GANADO.
CREO QUE AUNQUE EXISTA LA MEJOR VOLUNTAD CREO QUE NADIE PUEDE HACER NADA, SI ES QUE NO SE COMIENZA POR CASA. POR LA FAMILIA.
UN ABRAZO Y VE MI ENTREVISTA.

Charly Karl said...

Rodolfo, te acuerdas de los Hooligans, no molestan más porque les aplicaron la ley. Para ponerle fin a la violencia en los estadios deportivos hace falta una decisión política, que hasta ahora al menos en Argentina no se han atrevido a tomar.

Un abrazo!