Thursday, May 17, 2007

Adictos al poder


El poder en muchos individuos que lo ejercen, es el medio más efectivo para satisfacer sus egos, sin importarles las consecuencias que producirán los actos realizados, al vivir en una realidad artificial como aspirando ser eternos, a imagen y semejanza de los dioses del Olimpo, pero de carne y hueso.

Al igual que las drogas ilícitas el poder genera adicción, cuando se lo pierde o comienza a evaporarse ante un estado de anarquía, gestada por la falta de idoneidad para una gestión al menos medianamente exitosa, se ingresa en una crisis de abstinencia al igual que la sufrida por todos los adictos. En esta etapa los errores se suceden uno tras otro, adoptándose posturas estereotipadas que aceleran el final del otrora invulnerable e inmaculado líder, convirtiéndolo en un simple mortal, no quedándole otra alternativa que retirarse a su domicilio, o tal vez a la cárcel.

6 comments:

Caro said...

Qué importante lo que decís sobre el ego Charly. En realidad, me parece que el ego es la fuente de varios vicios.

Te mando un beso,
C.

Bugman said...

"...aceleran el final del otrora invulnerable e inmaculado líder, convirtiéndolo en un simple mortal, no quedándole otra alternativa que retirarse a su domicilio, o tal vez a la cárcel."

¿Falta mucho para eso?

Caro said...

De quién es esa frase Mr. B.?

Bugman said...

De Charly, copié una parte del post, él lo dijo mejor que lo que yo lo hubiera hecho.

Caro said...

Mire usted...no recordaba la frase...y eso que yo a Charly lo leo con detenimiento...

Y a propósito de Charly....dónde está Charly?...

Charly W. Karl said...

Caro, un ego demasiado fuerte es un indicador inequívoco de una personalidad débil.

Besos!


Bugmans, si tuviéramos instituciones sólidas, ya hubiera ocurrido alguna de estas dos alternativas.

Un abrazo!



-Nota-: algún pícaro me envió un virus informático, debiendo reinstalar el sistema operativo. Afortunadamente por razones de seguridad tengo copias de todo lo que efectúo, por lo tanto mis archivos están bien resguardados.