Thursday, June 21, 2007

El conde que no podía dejar de jugar


El juego compulsivo, es considerado actualmente una enfermedad encuadrada dentro del espectro de los trastornos por ansiedad, que debe ser tratado por profesionales de la salud mental. Si analizamos detalladamente la historia vamos a comprobar que esta afección no es en absoluto producto de la modernidad, como sin lugar a ninguna duda lo son otras.

John Montagu, IV Conde de Sandwich, vivió en el siglo XVIII en Inglaterra y según cuenta la leyenda pasaba interminables horas jugando a las cartas, llegando al extremo de no tener ni siquiera tiempo para alimentarse. Para no padecer hambre, este individuo le dijo a uno de sus sirvientes que le trajera un trozo de carne entre dos rebanadas de pan, dando origen al alimento que en su honor lleva su nombre.

Al menos desde hace setecientos años, ya habían personas que hacían del juego un vicio.

4 comments:

Daniellha said...

Charly ...al fin puedo dejarte un comentario, en varias oportunidades he venido y no se abre este sitio. Bueno , gracias al Conde soluciono mi almuerzo muchas veces, cuando no tengo tiempo de ir a casa. Pero por estar trabajando, no jugando!.
Besos.

Todos Gronchos said...

Para mí con mayonesa.

Pago por ver.




Hoy me tocó: jisljikg

esteban lob said...

Menos mal que ahora sabemos porqué se llama así lo que nos servimos con tanto deleite.

Aunque bastante deformado, aquí en Chile solemos hablar de "un sangúche".
!Que diría el Conde¡

Un abrazo.

Charly W. Karl said...

Daniela, en determinados momentos a mí también se me hace difícil ingresar a algunos blogs y determinadas páginas web, desconozco el motivo pero trataré de averiguarlo.

Besos!


Todos Gronchos, para mí uno de tomate y queso con cualquier clase de pan.

Un abrazo!


Esteban, aquí también a la creación del conde la llamamos de diferentes formas. Unas de ellas son sánguiche, sánguche, pancho(cuando viene con una salchicha), choripan (con un chorizo), o un especial de jamón y queso.

Un abrazo!